Bernard Le Bovier destacó por su capacidad para divulgar la ciencia

El filósofo y poeta francés Bernard Le Bovier de Fontenelle, escritor de “Nuevos diálogos de los muertos” e “Historia de los Ajaoiens o República de los filósofos”, fue un hombre que se dedicó tanto a las matemáticas como a las letras, y se destacó por su apoyo para divulgar la ciencia, al hacerla comprensible para diversos públicos.

 

Nacido el 11 de febrero de 1657, en Ruan, Francia, fue hijo de un abogado que formaba parte del parlamento; su madre Marthe Corneille, fue hermana de los dramaturgos Pierre y Thomas Corneille.

 

Cuentan sus biógrafos que los estudios del futuro escritor corrieron a cargo del colegio jesuita de su ciudad natal y que al concluir su preparación ejerció la abogacía durante un breve periodo de tiempo.

 

Inició su trabajo en la literatura con “L’Amour noyé e Histoire de mes conquêtes”, “Tragédie d’Aspar”, pero no fue hasta que colaboró con su tío Thomas en las óperas de “Psyché” y “Bellérophon” que comenzó a ganar renombre.

 

Poco después viajó a París, donde comenzó a avivarse su interés en las ciencias, inclinaciones que lo llevaron a escribir sobre el cartesianismo, que impulsado por Descartes, proponía la duda de lo que nos rodea, también escribió de astronomía.

 

De acuerdo con la biografía que difunde la Enciclopedia Británica, uno de sus trabajos más famosos fue “Entretiens sur la pluralité des mondes”, el cual está influido por el sistema planetario de Copérnico.

 

Muchas de sus publicaciones fueron desafortunadas, algunas veces erróneas, en especial la publicación “Teoría cartesiana del vórtice”, refutada por Isaac Newton al año siguiente.

 

Fue secretario perpetuo de la Academia de Ciencias, también formó parte de la Enciclopedia y de la Academia francesa.

 

Y justo la Academia Francesa recuerda que el dramaturgo Voltaire lo llegó a describir como “La mente más universal, producida en la era de Louis XV”, mientras que el político De Barante dijo, que “No tenía brío ni imaginación como poeta, ni invención como erudito”.

 

Por el contrario, el sitio “Treccani” recordó que en los libros “l’Histoire des oracles”, “Gli Éléments de la géométrie de l’infini”, mostró su habilidad artística combinada con su interés de divulgación científica; es plausible su mente vivaz junto a su acostumbrada satírica sarcástica.

 

Fue amigo cercano de Montesquieu y de Voltaire, quienes se vieron influidos por su personalidad, así como por su conocimiento.

 

Murió en París, Francia, el 9 de enero de 1757, dejó un legado de 15 obras, entre teatro, ópera y otros escritos de carácter científico.

 

Fuente: Notimex

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